domingo, mayo 04, 2008

Persistencia de Juan Sánchez Peláez






Persistencia





A Ella (y en realidad sin ningún límite). Con holgura y placer.


A Ella, la víbora y la abeja: La desnudez preciosa.


A Ella, mi transparencia, mi incoherente arrullo, el rumor que sube en las raíces de mi lengua.


A Ella, cuando regreso de las inmensas naves que hay en el cuerpo huraño con un sol inmóvil.


A Ella, mi ritual de beber en su seno porque quiero comenzar algo, en alguna dirección.


A Ella, que abre el sobre de mis amuletos.


A Ella, que en la balanza anónima de la memoria y en las horas finales prolonga mi presencia real y mi presencia ilusoria sobre la tierra.


A Ella, que con una frase insomne divaga en el umbral de mis lámparas.


A Ella, a causa de un vocablo que me falta y a la vez usufructo de un breve viaje que podría revelarme.


- Duerme, pero la obra humana es el instante; al dormir se cierra con furor la gran jaula.


-Despierta, pero esboza en las imágenes de tus cejas el oro próximo del sueño.


-Revuélcate en esa parálisis fuera del yo de los ciegos viajeros.


¡Adónde mi ninguna faz con los años!


A Ella, los abismos que hay de mi amor a mi muerte cuando caiga a plomo sobre la tierra y en lugar de señales desaparezca el sitio de mi ánima sola.



Juan Sánchez Peláez.

2 comentarios:

Tarántula dijo...

Hola Leonardo

¡y pensar que yo llegué a odiar a Juan Sánchez Peláez! cuando leí sus primeros poemas me sentí realmente frustrada por no poder entrar en esa maraña tan intrincada. En fin... qué bueno que vuelvo a tu blog, siempre es reconfortante. Un saludo asoleado desde las tierras cumanesas.

Leonardo Melero dijo...

Juan Sánchez Peláez, es el secreto mejor guardado de la poesía latinoamericana, es uno de mis poetas favoritos, Todos quisiéramos escribir como él, pero eso no es posible.
¡Honor y gloria a Sánchez Peláez!