viernes, abril 23, 2010

Juan López y John Ward (En el día del libro)




Juan López y John Ward

Les tocó en suerte una época extraña.
.
El planeta había sido parcelado en
distintos países, cada uno provisto de lealtades,
de queridas memorias, de un pasado
sin duda heroico, de derechos, de agravios,
de una mitología peculiar, de próceres de
bronce, de aniversarios, de demagogos y de
símbolos. Esa división, cara a los cartógrafos,
auspiciaba las guerras.
.
López había nacido en la ciudad junto al
río inmóvil; Ward, en las afueras de la ciudad
por la que caminó Father Brown.
Había estudiado castellano para leer
el Quijote.
.
El otro profesaba el amor de Conrad, que
le había sido revelado en un aula
de la calle Viamonte.
.
Hubieran sido amigos, pero se vieron
una sola vez cara a cara, en unas
islas demasiado famosas, y cada
uno de los dos fue Caín,
y cada uno, Abel.
.
Los enterraron juntos. La nieve
y la corrupción los conocen.
.
El hecho que refiero pasó en
un tiempo que no podemos entender.
.
Poema publicado por Jorge Luis Borges en el diario argentino Clarín, el 26 de agosto de 1982.

En el día del Libro


“De todos los instrumentos del hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro. Los demás son extensiones de su cuerpo. El microscopio, el telescopio, son extensiones de su vista; el teléfono es extensión de la voz; luego tenemos el arado y la espada, extensiones del brazo. Pero el libro es otra cosa: el libro es una extensión de la memoria y de la imaginación.”

J.L. BORGES

El Arte de Papashanty



WoNoNoo 

Papashanty Saund System




miércoles, abril 21, 2010

Cómo hacerte saber



¿Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?
Que uno sólo tiene que buscarlo y dárselo.
Que nadie establece normas salvo la vida.
Que la vida sin ciertas normas pierde forma.
Que la forma no se pierde con abrirnos.
Que abrirnos no es amar indiscriminadamente.
Que no está prohibido amar.
Que también se puede odiar.
Cómo hacerte saber que nadie establece
normas salvo la vida!...
Que el odio y el amor son afectos.
Que la agresión porque sí, hiere mucho.
Que las heridas se cierran.
Que las puertas no deben cerrarse.
Que la mayor puerta es el afecto.
Que los afectos nos definen.
Que definirse no es remar contra la corriente.
Que no cuanto más fuerte se hace el trazo más se dibuja.
Que buscar un equilibrio no implica ser tibio.
Que negar palabras implica abrir distancias.
Que encontrarse es muy hermoso.
Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida.
Que la vida parte del sexo.
Que el por qué de los niños tiene un por qué.
Que querer saber de alguien no sólo es curiosidad.
Que querer saber todo de todos es curiosidad malsana.
Que nunca está de más agradecer.
Que la autodeterminación no es hacer las cosas solo.
Que nadie quiere estar solo.
Que para no estar solo hay que dar.
Que para dar debimos recibir antes.
Que para que nos den también hay que saber como pedir.
Que saber pedir no es regalarse.
Que regalarse es en definitiva no quererse.
Que para que nos quieran debemos mostrar quienes somos.
Que para que alguien sea, hay que ayudarlo.
Que ayudar es poder alentar y apoyar.
Que adular no es ayudar.
Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara.
Que las cosas cara a cara son honestas.
Que nadie es más honesto porque no roba.
Que el que roba no es ladrón por placer.
Que cuando no hay placer en hacer las cosas, no se está viviendo.
Que para sentir la vida no hay que olvidarse que existe la muerte.
Que se puede estar muerto en vida.
Que se siente con el cuerpo y la mente.
Que con los oídos se escucha.
Que cuesta ser sensible y no herirse.
Que herirse no es desangrarse.
Que para no ser heridos levantamos muros.
Que quien siembra muros no recoge nada.
Que casi todos somos albañiles de muros.
Que sería mucho mejor construir puentes.
Que sobre ellos se va a la otra orilla y también se vuelve.
Que volver no implica retroceder.
Que retroceder puede ser también avanzar.
Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol.
Cómo hacerte saber, que nadie establece normas, salvo la vida!...

Mario Benedetti

El arte poética de Natasha Tiniacos





Natasha Tiniacos (Maracaibo, estado Zulia, Venezuela, 1981) es licenciada en Letras, egresada de la Universidad del Zulia en 2005, Magíster Scientiarium en Literatura Hispanoamericana de la Universidad de Carolina del Sur (2008). Ganadora de la mención poesía del I Premio Nacional Universitario de Literatura 2004. Ha publicado poemas y ensayos en los diarios La Verdad (Maracaibo) y El Universal (Caracas). Tiene publicado “Mujer a fuego lento”, bajo el sello de la Editorial Equinoccio de la Universidad Simón Bolívar (2006)




Yo soy una mujer



Yo soy una mujer      lo he dicho mil veces
Yo soy una mujer de palabras rotas       de eclipses hormonales
de chillidos en lo adentro
observa mi pecho tembloroso    palpitante
es mi corazón a pleno andar
galopando descalzo a lo largo de lo indecible
Yo soy una mujer        lo repito
el calor de mi bluejean recién comprado
el último vocablo empaña mi parabrisas
el aire me duele
es tu maldita costumbre
y tu hechizo larvario de regresar a mi memoria
Yo soy una mujer        suficiente
me quedo con la silueta poco definida del que empieza a vivir
me quedo fugitiva
secretamente rendida a mis pechos diminutos
Yo soy una
mujer a fuego lento


Quisiera ser un número



Quisiera ser un número
y no una palabra
descifrar el infinito en un teorema
sin hacerlo  leitmotiv de algún verso vagabundo
haber llegado al mundo en autostop
para no tener que imaginar
que tal o cual estrella me ha parido
atravesar la calle para tomar el bus
sin pensar qué tanto besan mis pies al pavimento
perder el sueño
por  culpa del canal porno
no por andar buscándole razones a la soledad
al hambre      a la muerte
a veces me gustaría
insultar al sacerdote que me cobra     sus minutos       de silencio
a lo mejor es para el pan       padrenuestro
y desnudar con la mirada a mi amante
adiós a la camisa  no que me la quite   él      pienso
definitivamente
quisiera ser robot y no misterio
quisiera ser fórmula exacta    color primario    disolvente      chip
cambio los ojos por tarjeta de video
quisiera ser pentium y no mujer

Natasha Tiniacos

lunes, abril 19, 2010

La poesía como el amor



La poesía como el amor

La poésie se fait dans un lit comme l´amour
Ses draps défait sont l ´aurore des choses
André Breton


La forma nebulosa se disipa

Se me hace más cercano tu cuerpo      más extraño
Tu cuerpo

¡Qué bueno sentirnos juntos respirar
a un mismo ritmo venido de muy lejos!


¡Qué sabroso tener el calor que nos toma
Y el saber del sabor en la lengua!

Variación saboreada traspasándonos
Al rozar los instantes erectos

Y el tiempo que se extiende cuando nos despertamos
Cuando nos adormece


Te doy y me das cuerpo     vamos a descampado
Nos adentramos en el sinfín adentro


Hasta el espasmo entrando en centella pulposa
Que nos arropa luego
Lentamente


Alfredo Silva Estrada

Sin título

María Victoria Moreno Vidarte
(Médico UCV)

Mira cómo me escabullo
cómo me escondo
cómo me paso
            bajo las puertas
como un papel
antes de que llegues
procuraré estar quieta
que no me descubras
que no me veas
arrancarme el olor con las uñas
que no sospeches
que te apoyes en mí
que te duermas
con la cabeza en mi pecho
esperándome llegar

 María Victoria Moreno Vidarte

Quisiera



Quisiera
440 

Esa mujer



Esa Mujer

                    
Esa mujer con bajo presupuesto una vez también tuvo las carnes firmes
y las expectativas altas
enarbolaba su ego ante la vista de todos
                                               tremolaba sus virtudes al aire enmudecido
hoy sólo se conforma con una lánguida mirada que a modo de gato mimoso
pasa por su cuerpo sin darle mayor importancia
esa mujer ansía tanto una brisa mañanera en su epidermis y unas prótesis
                                                                                                      [de poliuretano
pero  apenas si tiene para reponer el saldo de su teléfono prepago

esa mujer/
                 como cualquier mujer/
tan sólo necesita el reconocimiento que el tiempo y los malos maridos
                                                                                    [le han arrebatado
nunca ha ganado una medalla pero sí ha tenido que fingir más de mil orgasmos

cada día antes de salir a la calle
             saca las últimas raspaduras de su polvo facial
y se esfuerza un poco más durante la jornada
                                          mientras el dólar aniquila sus esperanzas
                                                                                [de pechos turgentes

Esa mujer necesita tanto de un te quiero a susurros en su oído/
                                de la complicidad de una mirada/
                                                                     de un sutil roce por su falda/
esa mujer/
                 como cualquier mujer/
tan sólo necesita que la amen.




 © Leonardo  Melero 2010
    Derechos Reservados

El arte de Juan Luis


Frío Frío
440

domingo, abril 18, 2010

Palabra de Teiller



“Aunque no estés aquí.



Aunque estés a años sombra de distancia


te amo de repente a las tres de la tarde,


la hora en que los locos sueñan con ser espantapájaros


vestidos de marineros


espantando nubes en los trigales”


Jorge Teiller

Sentencia




"se debe escribir con excitación, a toda prisa, hasta sentir calambres de acuerdo con las leyes del orgasmo."


Jack Kerouac



Te quiero



Te Quiero


Te quiero a las diez de la mañana, y a las once, y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia. Pero a las dos de la tarde, o a las tres, cuando me pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la comida o en el trabajo diario, o en las diversiones que no tienes, me pongo a odiarte sordamente, con la mitad del odio que guardo para mí.



Luego vuelvo a quererte, cuando nos acostamos y siento que estás hecha para mí, que de algún modo me lo dicen tu rodilla y tu vientre, que mis manos me convencen de ello, y que no hay otro lugar en donde yo me venga, a donde yo vaya, mejor que tu cuerpo. Tú vienes toda entera a mi encuentro, y los dos desaparecemos un instante, nos metemos en la boca de Dios, hasta que yo te digo que tengo hambre o sueño.


Todos los días te quiero y te odio irremediablemente. Y hay días también, hay horas, en que no te conozco, en que me eres ajena como la mujer de otro. Me preocupan los hombres, me preocupo yo, me distraen mis penas. Es probable que no piense en ti durante mucho tiempo. Ya ves. ¿Quién podría quererte menos que yo, amor mío?
 
Jaime Sabines

Mujer contra mujer



Ana Torroja & Marta Sánchez
Mujer contra mujer

domingo, abril 11, 2010

Lover





His face
vanishes
in the breath rising
from all those mouths,
but you
go to where he is
and with your logic
restore him to exactitude,
to no one´s eyes


 LOVER 
Rafael Cadenas

El arte de Phil Collins




One more night

Dos cuerpos



DOS CUERPOS


Cuántas veces, a tientas, en las noche,
Sueñan dos cuerpos fundirse en uno solo
Sin saber que al final son tres o cuatro.
Ocurre siempre ante el desnudo de la carne
y su ávido misterio:
de pronto un ojo extraño se abre en las almohadas,
cruzan labios volando por la niebla,
surgen intempestivas voces
de olvidados amantes.
Los espejos protegen a esos duendes
interpuestos en los jadeos
y los susurros.
Nada delata en las alcobas
sus crueles usurpaciones sentimentales.
Solamente la luna
sabe qué manos verdaderas se acarician,
qué rostros ríen detrás de las máscaras
y quiénes envueltos en la sombra
con pasos furtivos se reencuentran.
Solamente la luna que es redonda,
lenitiva y amarga.

Eugenio Montejo

El arte de Arjona




Ricardo Arjona
Desnuda

sábado, abril 10, 2010

Llénate de mí





Llénate de mí

Llénate de mí.
Ansíame, agótame, viérteme, sacrifícame.
Pídeme. Recógeme, contiéneme, ocúltame.
Quiero ser de alguien, quiero ser tuyo, es tu hora,
Soy el que pasó saltando sobre las cosas,
el fugante, el doliente.

Pero siento tu hora,
la hora de que mi vida gotee sobre tu alma,
la hora de las ternuras que no derramé nunca,
la hora de los silencios que no tienen palabras,
tu hora, alba de sangre que me nutrió de angustias,
tu hora, medianoche que me fue solitaria.

Libértame de mí. Quiero salir de mi alma.
Yo soy esto que gime, esto que arde, esto que sufre.
Yo soy esto que ataca, esto que aúlla, esto que canta.
No, no quiero ser esto.
Ayúdame a romper estas puertas inmensas.
Con tus hombros de seda desentierra estas anclas.
Así crucificaron mi dolor una tarde.

Quiero no tener límites y alzarme hacia aquel astro.
Mi corazón no debe callar hoy o mañana.
Debe participar de lo que toca,
debe ser de metales, de raíces, de alas.
No puedo ser la piedra que se alza y que no vuelve,
no puedo ser la sombra que se deshace y pasa.

No, no puede ser, no puede ser, no puede ser.
Entonces gritaría, lloraría, gemiría.

No puede ser, no puede ser.
Quién iba a romper esta vibración de mis alas?
Quién iba a exterminarme? Qué designio, qué‚ palabra?
No puede ser, no puede ser, no puede ser.
Libértame de mí. Quiero salir de mi alma.

Porque tú eres mi ruta. Te forjé en lucha viva.
De mi pelea oscura contra mí mismo, fuiste.
Tienes de mí ese sello de avidez no saciada.
Desde que yo los miro tus ojos son más tristes.
Vamos juntos. Rompamos este camino juntos.
Ser‚ la ruta tuya. Pasa. Déjame irme.
Ansíame, agótame, viérteme, sacrificarme.
Haz tambalear los cercos de mis últimos límites.

Y que yo pueda, al fin, correr en fuga loca,
inundando las tierras como un río terrible,
desatando estos nudos, ah Dios mío, estos nudos,
destrozando,
quemando,
arrasando
como una lava loca lo que existe,
correr fuera de mi mismo, perdidamente,
libre de mí, Curiosamente libre.
¡Irme, Dios mío, irme! 


PABLO NERUDA

jueves, abril 08, 2010

Mulberry Street



MULBERRY STREET



Dicen que arrodillarse es humillante.

Que es esta posición la del vencido,
del sumiso, del vil, del que renuncia
a la última esperanza de salvarse.

Que estar arrodillado en una calle,
en un templo o salón, afrenta incluso
a aquel que lo contempla y no lo impide.

Como afrenta una bomba que no estalla
a quien confiaba actuara su explosivo.

Sí. Es innoble actitud arrodillarse
delante de otro ser, cuando el sujeto
es pasivo. Mas no si éste es activo.

Porque hay una excepción en que es victoria,
gozo y satisfacción esta postura:
cuando el sexo la exige ansiosamente.
Entonces es divino arrodillarse.

J.M. FONOLLOSA, (Barcelona, 1922-1991)
Ciudad del hombre:New York
El Acantilado, Barcelona, 2000


miércoles, abril 07, 2010

Barricadas



Barricadas


A  Janet Kelly


Ahora tengo que escalar los Andes para llegar a tu lado de la cama


las barricadas aparecen por doquier


las sábanas emergen como valles escarpados y mis brazos no abarcan los distantes kilómetros que separan tus ganas


de mis ganas


si tan sólo vibraras al eco de mi mensaje




engendraría un sismo


para morir a orillas de tus pechos



© Leonardo Melero 2010

lunes, abril 05, 2010

Cerca y Lejos



CERCA Y LEJOS



Más allá del pecado,


indecible, te adoro,


y al buscar mis palabras


sólo encuentro unos besos.






En el pecho, en la nuca,


te quiero.


En el cáliz secreto,


te quiero.






donde tu vientre es combo,


fugitiva tu espalda,


oloroso tu cuerpo,


te quiero.






Gabriel Celaya

sábado, abril 03, 2010

III






III


¿Por qué no tu boca aquí,
por qué no sobre mi piel tu aliento,
por qué no adentro yo de tus abismos?




Dario Jaramillo, Colombia

Házmelo otra vez





Házmelo otra vez 
(Autora: Concha Valdés Miranda)



Házmelo otra vez, yo necesito que me vuelvas a querer, házmelo otra vez, hazme sentir esa locura del placer. Házmelo otra vez, quiero en tus brazos nuevamente enloquecer, házmelo otra vez para saciar cada pedazo de mi piel, házmelo otra vez deja tus labios en mis labios palpitar, házmelo otra vez que quiero amarte como nadie te ha de amar, házmelo otra vez esa caricia que me hiciste conocer, que hoy te suplico desde el fondo de mi piel cuando termines, ven, y házmelo otra vez. Házmelo otra vez, quiero en tus brazos nuevamente enloquecer, házmelo otra vez para saciar cada pedazo de mi piel, házmelo otra vez deja tus labios en mis labios palpitar, házmelo otra vez que quiero amarte como nadie te ha de amar, házmelo otra vez esa caricia que me hiciste conocer, que hoy te suplico desde el fondo de mi piel cuando termines, ven, y házmelo otra vez.






 Moncho





Tito Rojas

Dama de Niebla





Dama de niebla


Dama de niebla que rondas mis horas mis saltos y mis sábanas
Ebriedad que me persigues a mansalva
Deja la forma sinuosa de tu tejado de palomas sobre mi almohada
  cuando amaneces en medio de mi tristeza inútil
    como un nido desprendido y todavía cálido de plumas

Extranjera que pusiste entre mis dedos tu cubierta de redes
y la inexpresiva piedad del otoño
Extranjera que me hiciste en tu pecho desenfrenado demonio
y creíste en mi amor inmortal

Pues bien Te amo para siempre
Te amo para siempre porque el instante que te amé es parte de la cuerda de la eternidad
y allí colgamos todavía

No sabrás nunca quién marcó el número de tu desdicha
ni qué tambor indio es éste que suena en la callada noche de tu soledad
No sabrás nunca qué callejuela ni qué rincón devoran al amo de tu melancolía
Perdida en el hastío no sabrás nunca beber otro rumbo que el del recordarme
sobre ti y entre ti
mientras mis cuadernos en blanco descansan en la mesa de tus brumas
y mi perro percibe tu olor en la mano que ahora lo acaricia.


Gustavo Pereira